Qué ver en dinant

Qué ver en Dinant, histórica ciudad de Valonia

Largas batallas han sido libradas en esta ciudad del sur de Bélgica. Inspirada en el I Guerra Mundial, la historia de Nathalie sería un pequeño detalle de la gran esencia de esta localidad. Para todos aquellos que tengáis un poquito más de prisa, podréis descubrir justo a continuación lo mejor que ver en Dinant.

23 de Agosto de 1914

Hacía un inusual calor cuando Nathalie fue a recoger agua de la fuente. Últimamente desde la invasión era toda una hazaña. La ciudad estaba completamente repleta de hombres con uniforme azul. El ejército francés se había afincado tanto en la Ciudadela como la cara este del río Mosa.

Consideraban la ciudad como un punto estratégico en una batalla que Nathalie no entendía. También lo consideró Napoleón cuando extendió sus territorios a la geografía belga casi 100 años antes.

Cuando el cielo comenzó a oscurecerse dejó de oírse cualquier otro sonido que no fuera el procedente del río. Desde hacía días el abuelo de Nathalie le recordaba que debía ser prudente porque se acercaban. Ella seguía sin entender quien se acercaba hasta ese mismo instante.

Boom! – y como si el tiempo se hubiera detenido, un enorme trozo del muro exterior de la Ciudadela se desprendió a cámara lenta y cayó con toda su fuerza encima de las casas que se encuentran a la ladera de la montaña.

Ella solo podía mirar hacia arriba con los ojos repletos de miedo y desconcierto. El uniforme azul que estaba acostumbrada a ver caída desde lo alto quedando completamente destrozado. Lo siguiente que Nathalie notó fue el brazo de su abuelo que tiraba de ella en dirección al puente. El único puente que les llevaría a la seguridad de las cuevas que se encontraban al otro lado de la ciudad.

No tuvieron tiempo de coger nada, solo corrían y miraban de vez en cuando a su espalda viendo como una masa de hombres con uniforme verde estaban cada vez más cerca. En ese instante, cuando estaban en la intersección que da la entrada al gran puente de la ciudad, todos tuvieron que agacharse cuando una de la torres de la Collégiale Notre-Dame cayó en pedazos tras una gran explosión.

Aterrorizada no se dió cuenta de que había perdido la mano de su abuelo, pero tampoco se dio cuenta de que las botas que se encontraban justo enfrente de ella, también venían acompañadas de un Parabellum, el arma utilizada por el ejército Alemán durante la 1º Guerra Mundial.

Ese día Nathalie y toda su familia perdió la vida en la ciudad de Dinant. El 23 de agosto de 1914, 674 civiles fueron asesinados, 1.200 casas fueron quemadas y 400 personas fueron deportadas a Alemania.

Esta podría ser la historia real de una chica de no más de 12 años que vivía a principios de siglo en la segunda ciudad más importante de la región Valona de Bélgica, Dinant.

Qué ver en Dinant:

Quedamos completamente sorprendidos de lo bonita que quedaba la ciudad a ambas riberas del río. Es una población muy accesible en tren desde Bruselas. Con un billete de fin de semana, por 11 euros y una hora y 45 min, puedes ir del centro de la capital a la estación central de Dinant. Esta se encuentra solo a 10 minutos andando de la Collégiale Notre-Dame de Dinant y de una de las panorámicas más fotografiadas.

Puente de Charles de Gaulle

También es conocido por el puente de los Saxofones. Enormes instrumentos de dos metros decorados con especial cuidado representan a diferentes países del mundo. Dinant aparece de nuevo en el mapa gracias a Adolphe Sax creador de este instrumento mítico y que podréis encontrar en diferentes formatos repartidos por toda la ciudad ¡Además de un museo homenaje a su inventor!

Collégiale Notre-Dame de Dinant

Llamativa por su campanario bulboso del siglo XVI sería la iglesia gótica más grande del casco urbano construida desde principios del siglo XIII. Esta sustituyó a la iglesia románica del siglo X de la que solo se conserva la puerta Norte, que podréis diferenciar perfectamente.

Con un púlpito de madera que nada tiene que envidiar a las iglesias flamencas, mi parte favorita se encuentra llegando al final a la derecha.

« Una inmensa vidriera considerada como una de las más altas de Europa.« 

Vidriera en la cara Noreste de la Catedral.

Ciudadela de Dinant

Con un precio de 10 euros tenéis la opción de escoger el teleférico que os llevará a la cima o los 408 escalones que separan el concurrido centro, de la fortaleza datada en el año 1815.

Recomendamos la visita por el escueto pero interesante museo sobre la historia de las diferentes batallas acontecidas en la ciudad y por la recreación de su refugio antiaéreo destruido por un ataque alemán.

« Tengo que decir que es una sensación muy divertida y bien conseguida ya que el suelo está completamente desnivelado y llegas a tener incluso la sensación de no saber andar. Te produce una sensación completamente inesperada »

Bárbara Díez

Aunque este fue el momento más sorprendente, hay que destacar el punto indispensable de la visita: las impresionantes vistas del río Mosa a su paso por Dinant.

Maison de Leffe

Para los amantes de la deliciosa bebida belga por excelencia, puede ser una buena opción visitar la Abadía fundada en 1152 donde se creó a una de las cervezas más famosas del país, la cerveza Leffe.

Hay que decir que los 7 euros de la entrada se ven recompensados por la degustación de una gran jarra y un pequeño obsequio con una copa oficial para que puedas beber Leffe adecuadamente desde tu propio sofá.

El museo deja mucho que desear por la falta de interacción. Este solo cuenta con multitud de pantallas donde se explican la historia de la Abadía, como recolectan los ingredientes que más tarde utilizan o cómo debes servir la cerveza. Eso sí, el edificio es bastante original.

Cueva de Dinant La Merveilleuse

Si disponéis de un poco más de tiempo y os gusta la naturaleza nunca está demás visitar una enorme cueva a muy pocos minutos andando de la ciudad. Fue descubierta en 1904 y está muy bien adaptada para visitar con niños.

Tiene una gran cantidad de espacios inmensos cubiertos por estalactitas. Nos comentaron que si vais en invierno podréis ver murciélagos que viven en su interior. Pero honestamente, en 30 minutos habréis acabado un poco decepcionados tras pagar los 10 euros que cuesta la entrada. En el enlace del título, podréis encontrar las diferentes tarifas.

Dónde comer y dormir

Para comer, sobre todo si hace buen día, os recomendamos que acudáis a la cara este de la ciudad donde están muy bien equipados con terraza, una larga serie de restaurantes con todo tipo de comidas.

Como actualización tras nuestra segunda visita, hemos querido recomendaros un lugar estupendo donde dormir. Le Cerf Vert es un acogedor Pub con vistas al río que dispone de tres habitaciones dobles y un gran comedor. Está estupendamente ubicado y fueron muy atentos. Una pena que estuviera cerrado por Covid-19 la zona del bar porque parecía un sitio genial para tomar una buena cerveza. La habitación nos costo 96 euros la noche.

Una región poco visitada por el turismo, Valonia. Con ciudades por descubrir y con muchas cosas que ver en Dinant y a sus alrededores. Junto a las montañas que rodean un río como el Mosa, serán perfectas para los enamorados de la naturaleza que quieran explorar otra parte de Bélgica.