Siempre he pensado que debíamos entender nuestras raíces y unión como continente. Que mejor que conocer a sus increíbles jóvenes para ello. Os traigo la historia de Skevi Laou, fotógrafa profesional desde Chipre. Nos contará como es vivir en 4 países diferentes y viajar por todo el mundo.
Mi niñez
« Tengo que decir que fue fácil criarse y nacer aquí. Un país pequeño significa tener muchos amigos y gente conocida. Es un paraíso para un niño vivir en un ambiente seguro como es Chipre. Hace 20 años lo recuerdo como un lugar más salvaje y con mucha menos masificación.


En nuestra cultura, tener una gran y acogedora familia es el objetivo principal. Suelen ayudarnos económicamente hasta que somos bastante mayores, si lo comparas con el resto de países europeos. Para mi algo no muy positivo porque hace que los chipriotas no seamos independientes en nuestra juventud. Es una forma de vida muy protectora ya que es muy común ver casas enormes con 2 o 3 pisos donde viven los padres y los hijos. Aquí decimos que es una maldición y una bendición al mismo tiempo.


Como comenté, es muy fácil encontrar un grupo de amigos en una ciudad tan pequeña. Por ejemplo, en el mundo del arte, al ser tan reducido, me fue muy sencillo encontrar aquellos lugares donde todos acuden; y si tu trabajo destaca, es muy sencillo hacerse un nombre. Siempre tenemos esa mentalidad mediterránea « despacito, despacito », en la que os aseguro es como hacemos todo aquí. Nadie hace las cosas con prisa, vivimos cada día tal y como venga.«
Mi sociedad
« Históricamente es duro pensar que hemos vivido en una isla completamente dividida desde la guerra de 1974. Chipre es un lugar geográfica y estratégicamente bien situado, entre 3 continentes. Todos han querido tener su pequeña parte. Ser chipriota significa tener carreteras británica y comida griega/libanesa. Nuestro dialecto pertenece a diferentes lenguas y este es el encanto de la isla; un lugar único que debes experimentar para poder entender la increíble atmósfera multicultural.«







Quién soy…
« Muchos chipriotas, yo incluida, solemos realizar nuestro estudios en Reino Unido. Esto es así porque el sistema educativo de mi país hace muy sencillo formar parte del sistema inglés. Casi todo el trabajo en Chipre viene vinculado al turismo, por ello el inglés es como nuestra segundo lengua materna. No solo esto hizo decidirme irme tan lejos. Mi gran inquietud por vivir en otro países y nutrirme de su cultura era algo que siempre tuve en mente. Inglaterra es un importantísimo país en el mundo del arte y Chipre nunca ha podido ofrecerme nada parecido.
Conocí a una enorme comunidad de artistas incluidos todos mis compañeros y profesores. Esos tres años me ayudaron a convertirme en una mujer completamente independiente y con total confianza en mi ambiente profesional. Llegué a sentirme tan a gusto con todo mi círculo de amigos, que llegué a sentirlo como mi propio hogar.
Siempre recordaré una broma que me hicieron cuando llegué que solo puedo explicar en inglés: « why a skeleton can’t go to a party? ….Because he has no-body to go with » (« Por qué un esqueleto no puedo ir a una fiesta? … porque no tiene a nadie con quien ir ») Se que es una tontería pero siempre me río pensando en un inglés diciendo eso!
Desde que terminé mi Master en Fotografía, casi siempre he podido trabajar de ello hasta hoy. Aun así, he tenido que trabajar en multitud de trabajos que no me apasionaban para sobrevivir. Por ejemplo, he trabajado como fotógrafa de bodas y bautizos.




Aunque también he tenido experiencias muy enriquecedoras trabajando para una empresa produciendo fotografías más enfocadas a documentar la vida cotidiana. También he trabajado como fotógrafa autónoma para multitud de festivales culturales y uno de los más especiales fue cuando tuve la oportunidad de viajar a la India durante un mes.

Trabajar en una cultura completamente diferente, fue experiencia increíble para mi. Todo lo que me rodeaba era arte: su ropa, su mentalidad, sus rarezas y su amabilidad en todos los aspectos. Incluso teniendo en cuenta el caos que nos rodeaba y la fuerza mental que debes tener para estar calmado, hizo de la experiencia algo precioso e intenso. »









Cambio de vida
« Cuando cumplí 28 años, decidí buscar una oportunidad que me diera la posibilidad de vivir en otro país de nuevo. Comenzaba a sentir que solo viajar no era suficiente. Necesitaba vivir y experimentar por mi misma la cultura de otros países. Con este objetivo, el Servicio de Voluntariado Europeo me dio la oportunidad de irme a Polonia como fotógrafa, en una pequeña ciudad llamada Rzeszow.








Conocí a muchísimas personas de todo el mundo, completamente diferentes unas de otras, con las que tuve que trabajar. Viví junto a una española, un francés y un italiano en un pequeño apartamento durante 6 meses. Fue una experiencia increíble donde realizamos documentales, sesiones de fotos, talleres y campañas para la gente joven de la ciudad.
Después de finalizar el programa la aventura continuó en Francia, gracias alguien que allí conocí. Intenté aprender el idioma y buscar nuevas oportunidades pero el COVID.19 hizo que 7 meses después tuviera que volver a casa. »
Mis impresiones y mi futuro
« Después de haber vivido en 3 países diferentes, sin contar mi país, puedo afirmar que la vida es completamente impredecible. Es imposible controlar que será lo próximo. Cada país me ha impresionado de una manera u otra. Reino Unido por su modo de vida « todo tiene que estar a tiempo ». Polonia por sus diferentes formas de pensar, incluso siendo más de 10 años que pertenecen a la Unión Europea. Francia por su independencia y el orgullo por ser francés que desprenden. Pero todos ellos me impresionaron por la enorme Naturaleza que los rodea.






Vengo de una isla del Sur de Europa donde no hay el color verde en las montañas; incluso, si realmente soy sincera, el sur de Francia fue con diferencia mi región favorita en términos de belleza. El olor del mar y los árboles me recordaban a mi hogar e incluso ahora que estoy tan lejos de allí me transmite calma ver esas preciosas imágenes de sus enormes campos de lavanda.
Ahora mismo sigo trabajando duro en mis propios proyectos. Por ejemplo, sigo trabajando en un documental basado en la cultura chipriota, cooperando con profesionales locales. Queremos mostrar como los artistas exploran su día a día en la isla. Cuando el confinamiento termine, seremos capaces de completar nuestro proyecto.
No tengo ni idea que de me deparará el futuro y creo que eso es algo super emocionante. Espero que pronto seamos capaces de volver a viajar con libertad y pueda visitar a todos mis amigos al rededor del mundo. Necesito seguir expandiendo mis conocimientos en cine y seguir haciendo lo que amo, crear documentales ¿Seguiré viviendo en Chipre? Quien sabe donde las siguientes oportunidades me lleven!! Ya veremos!! »



