La historia que os cuento a continuación de Lucie y Lady Monet, no tiene porque ser la posible realidad que envuelve una leyenda, pero lo que sí es seguro es que hay mucho qué ver en Mons y no os defraudará.
21 de Marzo de 1490
Lucie venía caminando junto a su burrito cada mañana desde la vecina localidad de Cuesmes. Su cometido diario era llevar la leche que su familia producía a la capital de la región de Borinage. Era muy importante porque no habían muchos negocios en la zona que produjeran este producto ya que la mayoría de familias se dedicaban a la minería.
Siendo el primer día de la primavera, el sol brillaba en un precioso cielo azul muy inusual por esos lares. Lucie entretenida con los pájaros, no se dio cuenta de que al llegar a la Grand Place, apareció un perro enorme enfrente de su burrito e hizo que este enloqueciera y derramara toda la leche en mitad de la plaza.
La expresión de la cara de Lucie fue abrumadora. Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos verdes y desesperada, se echo al suelo de rodillas. Lady Monet se acerco a ella y para calmarla mientras todo el mundo les miraba; cogió su mano y la llevó hasta la fachada del ayuntamiento. En ese momento le mostró un pequeño animal de bronce que allí residía, La Singe du Grand Garde:
__Pequeña ¿ves esta mona? Si tocas su cabeza con la mano izquierda se cumplirá el deseo que quieras.
Desolada, Lucie volvió a casa y cuando entró por la puerta del jardín, su hermana fue corriendo a buscarla.
__Lucie, Lucie, …. acaba de nacer y es una hembra!
Los ojos de Lucie se abrieron tanto que casi se salen de sus órbitas al darse cuenta de que su deseo se había hecho realidad. Ella deseó poder obtener más leche…
Recordad pasar vuestra mano izquierda por la cabecita de La Singe du Grand Garde cuando paséis por enfrente del ayuntamiento. Nunca se sabe si necesitaréis de su magia.

Volviendo a la actualidad, en el año 2015 la Unión Europea nombró a Mons su capital de la cultura. Lo que llevó a la misma a una gran transformación. Comenzaron a aparecer grandes esculturas y arte urbano por toda la ciudad e hizo de ella un lugar perfecto para ser visitado; con lugares imprescindibles qué ver en Mons.
Gran parte de sus más importantes edificios son de estilo gótico al igual que en Bruselas. Aunque paseando por su centro histórico, también reconoceréis ese ambiente universitario que puede tener Lovaina.
Grand Place y el Jardin du Mayeur
Siguiendo la estética flamenca aunque nos encontremos en la región valona, el siglo XV fue un punto clave para la ciudad ya que se construyeron los edificios más importantes en la Grand Place de Mons.
Atravesando el arco de la puerta del ayuntamiento encontraréis la señalización que os llevará al Jardín du Mayeur. Un precioso enclave de fuentes y casitas sacadas de un cuento dónde podréis visitar el Museo Du Doudou y entender la importancia que tiene esta fiesta para la región.
En el día de la Trinidad, desde hace más de 600 años se reproduce la bajada de las reliquia de Sainte Waudru, se realiza el paseo del Carro de Oro y se recrea la batalla entre San Jorge y el dragón. Esta representación está en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Campanario de Mons (Beffroi)
Lo reconoceréis desde muchos puntos de la ciudad, siendo este el único Beffroi barroco de toda Bélgica. Si podéis visitar otras ciudades como Brujas, reconoceréis que cada una de ellas tiene su torre del campanario. En este caso, está considerada Patrimonio de la Humanidad y tiene un altura de 87 metros.

En su interior encontraréis el Museo de la Ciudad y un excepcional mirador. Además a sus pies podréis visitar el Parc du Château, una agradable zona verde en el centro de la localidad.
Colegiata de Saint Waudru
Sin duda esta impresionante estructura de piedra alberga un gran tesoro para la ciudad de Mons. El Carro de Oro forma parte de la fiesta de la Trinidad. Más conocida como Le Doudou que llena Mons de pasión, alegría y emotividad. Dado que la entrada es gratuita os recomendamos echar un vistazo a sus exquisitas vidrieras del siglo XVI.
BAM : Museo de Bellas Artes de Mons
2000 metros cuadros de arte en pleno corazón de la ciudad. Un estupendo espacio donde albergan exposiciones temporales de diferentes artistas internacionales.

Nosotros tuvimos mucha suerte ya que pudimos disfrutar de « Visions Multiples » del artista americano de estilo Pop Art, Roy Lichtenstein. Con un precio de 10 euros por persona quedamos completamente fascinados.
The Passenger
Subiendo por Rue de Nimy encontraréis mi lugar favorita. Como parte del acontecimiento en 2015 de su nombramiento como Capital Europea de la Cultura, el artista conceptual belga Arne Quinze creó The Passenger.





Una gigantesca escultura de madera en colores fluorescentes que destaca su estilo moderno en comparación con todos los edificios colindantes. Simboliza el flujo de personas y su evolución cultural, además de la importancia que ocupa la calle Nimy desde su origen en el siglo XIII. Funciona como la entrada principal a la Grand Place de Mons.
Encantadoras visitas cercanas y más…
Si disponéis de más de 24 horas, podréis visitar lugares UNESCO como Le Bois du Luc, Los ascensores gigantes Strépy-Thieu o la imprescindible visita a la Maison Van Gogh de Cuesmes; sin olvidarse de uno de los parques más bellos de Europa, El Jardín del Mundo, Pairi Daiza.
Dentro de la ciudad nos recomendaron una joya del Art Nouveau, Maison Losseau o Les Anciens Abbatoirs, los antiguos mataderos que actualmente albergan salas de exposiciones de diferentes disciplinas artísticas.
Dónde Dormir
Ya que quisimos hacer del fin de semana un momento especial, decidimos hospedarnos en Hotel Martin´s Dream. Un antiguo convento restaurado convertido en un hotel de 4 estrellas.
El precio por una habitación doble para dos personas con baño privado y bañera fueron 100 euros, incluyendo un estupendo desayuno con bufé libre. Aunque nuestra habitación no fue precisamente la de la foto.

Dónde comer
Un amigo nacido en Mons nos proporcionó una lista de lugares dónde podíamos comer. Quiero facilitárosla aunque entraré en detalle en aquellos lugares que sí probamos de primera mano.
Para comer patatas fritas belgas podréis ir a Chez Bily. En el caso de que os apetezca hamburguesa, nos recomendó Chez Tonton o Le Sherlock Holmes. Si os apetece más estilo italiano Belvéderè, Al bacio o Divino e Pasta.

Nosotros probamos dos sitios, Sandwicherie Henri que básicamente son bocadillos enormes con ingredientes frescos y con un precio estupendo (4 euros por bocadillo). También probamos Texas Coffe House. Una pena que no pudimos comer en el interior ya que tiene menús a muy buen precio con gofres y batidos estilo americano. Pero es un buen sitio para tomar un café para llevar y un trozo de tarta de zanahoria.
Esperemos que os ayude a descubrir ciudades poco conocidas y que vuestra visita sea tan agradable fue la nuestra.




















