Brujas, una ciudad de cuento

Brujas, una ciudad de cuento

Más de 10 siglos de historia han pasado por cada adoquín de la que es considerada la ciudad medieval más bonita de Europa. Si, es cierto, Brujas es una ciudad de cuento de hadas.

Una ciudad repleta de vida que tras las escasas subidas de los ríos dejó todo su esplendor paralízalo en el siglo XVI para convertirse en la actualidad en una ciudad mágica. Durante siglos, Brujas quedó sepultada en el olvido, lo que permitió una conservación exquisita.

Una pequeñita ciudad que acoge a más de 3 millones de visitantes cada año. Como curiosidad por su nombre, Brujas o en flamenco Brugges viene no por brujas sino por la traducción que significa Puentes.

Imprescindibles que visitar

Plaza Markt

Como bien sabéis, cada ciudad belga tiene su importante plaza del mercado. Como la Grand Place de Bruselas suele ser el lugar más concurrido y lleno de vida. En este caso, desde su época de esplendor hasta hoy, cada miércoles se celebra el típico mercado de alimentos.

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Al igual que ciudades como Amberes, las casa gremiales enmarcan la plaza principal pero decoradas de diferentes colores. Un detalle muy curioso son los peldaños del pico de su fachada. Contra más escalones, más poder representaba la familia en la sociedad.

Estatua de Jan Breydel y Pieter de Koninck

Conmemora la independencia de Flandes en la batalla ganada a los franceses en el año 1.302. Ambos hombres están considerados como héroes ya que consiguieron la independencia del país galo.

Torre de Belfrot y Palacio Provincial

Construido en el siglo XIII su torre se convierte en el símbolo del poder económico de las ciudades flamencas durante la Edad Media.

Podréis visitar la torre de Belfrot con un precio de 12 euros (10:00 – 18:00) pero tras haber superado los 366 escalones en escalera de caracol. Merecerán la pena las increíbles vistas de los canales e incluso del mar.

El conjunto de 42 campanas que alberga ayudaba a informar a la población de posibles ataques, incendios, …

Justo al lado encontraréis el palacio provincial de arquitectura neogótica. Era un edificio donde los comerciantes almacenaban sus mercancias y que actualmente es el museo de historia de Brujas.

Catedral de San Salvador e Iglesia de Nuestra Señora

El edificio de la Catedral, construido en le siglo XIII, es el primer templo creado en ladrillo en toda Bélgica y alberga tapices y pinturas de artistas flamencos. Se le concedió el rango de Catedral en el siglo XIX.

La Iglesia de Nuestra Señora tiene la torre más alta que verás en Brujas con 123 metros. Fue construida en el siglo XIII y alberga un tesoro imprescindible de visitar, una escultura de mármol blanco, conocida como la Madonna de Brujas, creada por Miguel Ángel de alrededor de 1504.

Justo enfrente de este edificio encontraréis Sint-Janshospital, construido en la misma época y el que es considerado el hospital más antiguo de Europa que halla llegado a nuestros días.

Plaza Burck y la Basílica de la Santa Sangre

El Ayuntamiento gótico diseñado con miles de figuritas que conmemoran personajes históricos de la ciudad datado del siglo XIV.

También en la misma plaza encontraréis la pequeña Basílica de la Santa Sangre, contiene una importante reliquia en un frasco con Sangre de Cristo. Del siglo XII data la capilla románica de San Basilio y en el piso superior la basílica del siglo XV de estilo Neogótico. Un lugar realmente espectacular.

Entrada gratuita pero entrada a la reliquia, 2 euros.

Callejón del Burro Ciego y el Vismarkt

Desde la Plaza Burck podréis encontrar uno de los callejones mejor conservados de la época medieval que os llevará al Vismarkt o Mercado del pescado.

Una estructura con un estilo más clásico fue donada por los franceses y donde ahora mismo podéis encontrar un mercado de artesanía junto a algunos puestos de pescado. En él, solo un ciudadano empadronado en Brujas puede poner un puesto.

Muelle del Rosario y el Canal Dijver

Aquí encontraréis la estampa más fotografiada de toda Bélgica. En la actualidad el canal está repleto de bares y restaurantes pero recrea una estampa perfecta con su cruce con el muelle Rozenhoedkaai y su puente peatonal medieval con la torre Belfort al fondo.

Beatorio y Minnewater

Como en Lovaina, Brujas dispone de una lugar mágico, aunque más pequeño en esta ocasión, que sigue cumpliendo sus funciones desde 1245.

Justo tras el Minnewater o estanque de los cisnes (visita imprescindible) se encuentra una pequeña plaza muy tranquila y rodeada de casitas blancas y una pequeña iglesia. En esta zona se alojaban las mujeres solteras o viudas que querían seguir una vida independiente y tranquila. No necesariamente debían ser religiosas, aunque así sea en la actualidad.

Brujas, una ciudad de cuento

Recomiendo su visita sobre toda en invierno/primavera, ya que el jardín queda repleto de flores. Por el contrario podréis encontrar decenas de cisnes en el estanque justo en el exterior del recinto. durante todo el año.

Recomendaciones y Curiosidades

Cerveza bajo tierra

Esta ciudad esconde un gran secreto delicioso e ingenioso al mismo tiempo, especialmente para todos los que como yo aman la cerveza. Cuando la UNESCO prohibió la entrada de camiones al centro histórico, las empresas de cerveza tuvieron que ingeniárselas para distribuir el líquido dorado.

En 2016, se crearon tuberías infinitas donde distribuir por toda la ciudad esta bebida típica sin dañar el patrimonio. La empresa más antigua de cerveza de la ciudad De Halven Maan, ideó este sistema que transporta más de 5.000 litros/hora.

Historia del Chocolate en Brujas

Como es bien sabido el chocolate belga en conocido en el mundo estero. Tras la conquista del Congo, comenzó la exportación de este producto a Europa que los artesanos transformaron en delicias de praliné. Brujas se convierte en el punto principal de esta industria.

Durante toda vuestra visita a la ciudad podréis encontrar multitud de pequeños comercios de estas delicias artesanas aunque por recomendación de amigos que llevan muchos años viviendo en Bélgica, la mejor chocolatería sería Pierre Marcolini.

Paseo en barco por sus Canales

Aunque se trata de una actividad destinada a los turistas, no está de mal dar un paseo en bote por los canales de la ciudad. Podréis encontrar rincones precioso que la única forma de conocerlos sería en barco.

10 euros cada 30 min de 10:00 a 18:00