Biarritz

Ruta en coche por el País Basco francés y la costa sud-atlántica de Francia

7 días completos para recorrer 11 ciudades maravillosas de Francia. Fue imposible profundizar en cada una de ellas pero fue suficiente para descubrir sus lugares más emblemáticos y comer en los mejores sitios. Sin duda mi ciudad favorita de todas las visitadas fue Biarritz. Poned el coche a punto para una ruta por el País Vasco y la costa sud-atlática francesa.

Comenzando en Brudeos y finalizando en Toulouse, con una buena playlist en el coche, fuimos descubriendo lugares inesperados; como el pueblo costero de Contis, donde definitivamente volveré. Tambien visitamos mercados locales para probar el gateau basque o degustar un buen vino.

Os explicaré todo nuestro viaje por la Costa atlántica sur de Francia y la costa basca francesa y os recomentadé buenos sitios donde comer para que podéis organizar un viaje espéndido con amigos.

Burdeos

Un largo paseo por el centro histórico es la mejor manera de contemplar su belleza. El Palacio Gallien de la época romana, la catedral de San Andres o la fuente espejo del palacio dela Bolsa son sin duda los mayores descubrimientos que pudimos visitar.

Si vais con un poco mas de tiempo podréis pasaros a conocer la ciudad del vino con una arquitectura modernista impresionante o la calle comercial Promade Sainte Catherine con una decoración hecha para instagramers.

Si hace buen día, será estupendo ver sus estrechas calles repletas de terrazas al sol. Nos marcharos sin probar un Canalé.

Dune du Pilat y Contis

Es impresionante escalar y llegar a la cima de la Dune du Pilat, la duna más alta del continente europeo. Cubre 87 hectáreas de superficie, ocupando 2,7 km de costa lineal y hasta 500 m de bosque del parque natural de las Landas de Gascuña, hacia cuyo interior penetra inexorablemente a razón de 3 a 4 metros anuales.

Un precioso paraje natural en constante evolución que llama a miles de visitantes al año. Tengo que confesar que muchísima mas gente de la esperada, aunque al ser inmensa, puede siembre buscar tu hueco. Es un placer ver el paísaje rodeado de mar y un interminable bosque al otro lado.

¡Imprescindible correr a toda velocidad hasta el final de la duna!, aunque tener en cuenta que despues tendréis que subir. Si vais en pleno agosto os tocará carabana de 30 o 45 minutos hasta que podáis aparcar.

Sin tenerlo previsto, nos desviamos del camino para visitar un faro que nos pareció curioso de ver. Nos encontramos con el pueblo costero de Contis y nos enamoramos. Un ambiate totalmente relajado con casitas de playa y colores donde la gente va a pasar los meses de verano para hacer surf. Os recomiendo que os quedáis a comer o tomaros un copa porque merece la pena el ambiente, aparte de visitar su faro.

El faro de Contis fue construido por Napoleon III en 1862. Podéis subir para ver unas preciosas vistas de las Landas por 3 euros a una altura de 50 metros y tras subir 183 escalones. Su linterna alcanza 42 kilómetros de luminosidad. Otro dato curioso es que fue casi destruido en la segunda guerra mundial por un bombardero alemán.

Seignosse y Hossegord

Tres cosas describen estas dos maravillosas ciudades: surf, helado y Guinguette. Para que lo tengáis en mente, una Guinguette en Francia es el mejor sitio para comer en verano. Es como un chiringuito pero estilo restaurante y estan por todo el país.

Mi recomendación en la zona sería en el pueblo de Josse: La Guinguette – La Marquèze (226 Route de l’Adour – Lieu dit de la Marquèze, 40230 Josse, Francia) con un precio de 20 euros el menu y una comida deliciosa. Es un buen sitio para descansar cerca del rio y justo al lado de nuestro siguiente destino, la Reserva Natural Nacional du Marais d’Orx

Tranquilidad y aire libre para ocupar una de nuestras tardes. Hay rutas de casi 4 horas, aunque nosotros decidimos hacer la mitad. Podréis obsevar pájaros, tortugas o (raton grande) y es totalmente gratis.

Los miércoles por la mañana en El Halles ponen un mercado enorme de productos artesanales. podréis encontrar bolsos, joyería, … aunque tener en cuenta que es una zona muy rica, por lo es caro. Tambien hay productos de la zona donde degustar queso, ostras, … Cuanto terminéis dirigidos al centro de la población a 5 minutos andando.

Allí deberéis probar el mejor helado de Francia en la heladería Glaces Romane de Hossegor (Av. Paul Lahary, 40150 Soorts-Hossegor, Francia). Absolutamente delicioso. Tambien podréis comprar cartas postales como souvenir en Marcel (522 Av. du Touring Club, 40150 Soorts-Hossegor)

Biarritz

Playas de acantilados formadas por las enormes olas del atlántico que las golpean cada día. Palacios y mansiones señoriales con calles empedradas y repletas de surfistas que buscan en Biarritz la ola perfecta.

Un ciudad maravillosa que basta con caminar por su orilla para deleitarla. Para verla desde arriba podréis subir al faro por solo 3 euros y ver el océano en su inmensidad. Podréis hacer unas compras en el centro de la ciudad junto a la iglesia de Santa Eugenia y luego bajar al puerto a comer en Casa Juan Pedro. Con un menú de 22 euros comimos de maravilla.

Las sombrillas de colores rayadas en la Playa grande y las enormes casas familiares con un estilo único, hacen de Biarritz un ciudad en la que desees pasar gran parte de tu vida, pero que solo un buen bolsillo podrá permitírselo. Bien os lo hará notar el Hotel du Palais o su Casino.

País Basco francés

Nos despedimos de la costa tras visitar Saint Jean du Luz, que con un estilo más acogedor y pesquero; para diriginos a los Pirineos donde las casitas blancas y rojas predominan en cada rincón.

Aunque el pueblo más conocido es Espelette ya que cultivan un pimiento rojo muy especial que más tarde secan y convierten en una especia picante reconocida internacionalmente, os recomiendo que junto al pueblo de Sarre os saltéis su visita para ir directamente a Saint-Jean-Pied-du-Port.

Única ciudad amurallada de la zona que fue fundada en el siglo XII y guarda el encanto basco bajo su espléndida ciudadela. Esta sirvió para defender la zona de los ataques españoles y en la actualidad es un colegio. Actualmente tiene una gran importancia ya que es un punto clave de peregrinación en el Camino de Santiago. Por ello podréis encontrar multitud de albergues y buenos restaurantes.

Sin duda os recomiendo Restaurant Paxkal Oillarburu con una terraza muy mona donde cenamos por un menu de 18 euros con productos de la zona.

Para cambiar un poco el ritmo del viaje decidimos hacer rafting con la suerte que esta zona es una de las mejores de toda Francia. Dado que era verano el nivel del agua era bastante bajo pero por 33 euros por persona y 2 horas de aventura, merecio la pena.

Toulouse

La ciudad rosa, no podía empezar este párrafo sin mencinarlo. Su centro historico cubierto de ladrillo, crea sin duda una homogeneidad rosacea encantadora. Que decir de Toulouse ya que espero que un dia sea mi hogar.

La historia de esta ciudad esta entrelazada con la historia de España. Acogio a miles de exiliados republicanos tras la victoria del fascismo en la Guerra Civil. Se convirtió en la ciudad de la resistencia por lo que hay mucho lugares que conmemoran esas raíces. Por ejemplo la antigua sede del Partido Socialista Obrero Español en la que hoy es la Filmoteca o el soportal de la Place du Capitole.

La historia de Toulouse es plasmada en unos preciosos dibujos del pintor francés Raymond Moretti en el gran soportal enfrente del Ayutamiento de la ciudad. 29 coloridos murales que representan a personajes famosos como Carlos Carlos Gardel o los militares españoles refugiados en 1939.

Pero mi parte favorita se encuentra en la misma plaza en el interior del Ayuntamiento. Un edificio impresionante construido en arte neoclásico en el siglo XII. Pero deberéis entrar a su interior para encontrar la joya oculta, la sala de los Ilustres. Decorada por detalladas pinturas y repleta de esculturas clasicas donde se celebran acontecimientos importantes y bodas.

La entrada en gratuita y se puede visitar de lunes a viernes de 8:30 a 19 h. Domingos y festivos de 10 a 19 h.

Justo al final de la Rue du Tour vereis la imponente Basilica románica de Saint-Sernin del siglo XI con su icónica torre. Pero a la hora de comer os recomiendo ir al Mercado de Victor Hugo. Podréis degustar productos locales magníficos como el foie gras o las ostras a buen precio.

Si queréis daros un respiro, deberéis desviaros hasta el Parque Compans-Caffarelli donde encontraréis el Jardín Japones de Toulouse. Recrea a la perfección un jardín de estilo nipón y está a tan solo 20 minutos caminando del Ayuntamiento. La entrada es gratuita.

No os vayáis sin dar un paseo por la rivera del rio Garona. Con vistas al Port Vigueri y a los hospital Dieu Saint Jacques y La Grave; de los más antiguos de francia; es un lugar perfecto para llevarte unas cervezas y disfrutar con los amigos en la orilla. Contra más cerca del Pont Neuf os sentéis, más bonito será. No hay acto mas tulusano que ese.

Una maravilla el sur de Francia, con sus costas, sin vinos y sus gentes.